Programa de Regularización Fiscal 2026: la ventana que se cierra en octubre
Si tu empresa tiene adeudos con el SAT —de ISR, IVA, o de cualquier otro concepto— agosto y septiembre son los meses para resolverlo sin pagar el precio completo. El Programa de Regularización Fiscal 2026 sigue vigente, pero solo hasta finales de octubre.
¿Qué ofrece? Una reducción de hasta el 100% en multas, hasta el 100% en recargos y hasta el 100% en gastos de ejecución. Y si el monto no te permite pagarlo de una sola vez, puedes diferirlo hasta en seis parcialidades. No es un perdón total de la deuda — es la diferencia entre pagar el impuesto que ya debías, o pagar el impuesto más todo lo que se acumuló alrededor de él.
El SAT ya está usando cifras reales para respaldar el programa: hasta el 16 de julio de este año había recuperado casi 6,000 millones de pesos para la hacienda pública, la mayoría proveniente de ISR y de IVA. No es una promoción con letras chiquitas. Es un programa activo, con resultados medibles, y con fecha de cierre.
Los adeudos que cubre este programa no siempre vienen de un error grave. Muchas veces son diferencias que se acumularon en declaraciones complementarias, atrasos de meses anteriores que quedaron pendientes, o inconsistencias que el propio SAT detectó al cruzar información entre CFDI, movimientos bancarios y declaraciones presentadas. El resultado es el mismo en todos los casos: recargos que siguen creciendo mes con mes mientras el adeudo no se atiende.
El problema no es el trámite. Es no saber exactamente qué debes.
Para inscribirte al programa necesitas algo muy específico: el monto exacto del adeudo, desglosado por impuesto y por periodo. No una cifra aproximada, no “más o menos lo que salió en la última revisión interna”. El SAT pide precisión, y ahí es donde la mayoría de las PyMEs se traba.
Si tu contabilidad vive repartida entre hojas de cálculo, capturas manuales y un sistema que no cruza información entre bancos, ventas y declaraciones, reconstruir ese historial toma semanas que ya no tienes. Y un error en el monto declarado —de más o de menos— puede significar perder el beneficio o generar una nueva discrepancia que el SAT detecte después.
La diferencia está en tener el historial ya ordenado, no en armarlo cuando ya urge.
Con CONTPAQi, cada declaración, cada periodo y cada movimiento fiscal queda registrado y conciliado desde que ocurre — no cuando alguien tiene que reconstruirlo bajo presión. Eso significa que, si tu empresa necesita entrar al Programa de Regularización Fiscal 2026, la información para hacerlo bien ya está ahí: por impuesto, por periodo, lista para el trámite.
No se trata de esperar a que llegue una notificación del SAT para saber que algo estaba pendiente. Se trata de tener la claridad para decidir —con tiempo, no con la fecha límite encima— si te conviene entrar al programa y cuánto representa realmente el ahorro para tu empresa.
El plazo cierra a finales de octubre. Entre más pronto tengas claridad sobre tu situación, más opciones tienes sobre cómo resolverla.